Según las filtraciones, estos grupos también han promovido una agenda abiertamente marxista, con posturas contrarias al capitalismo y a valores tradicionales.
Una reciente investigación ha expuesto la infiltración de activistas trans en la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), donde han promovido ideología de género y políticas identitarias a costa de la eficiencia operativa del organismo. Según un informante interno, el fenómeno no es reciente, sino el resultado de una década de adoctrinamiento progresivo.
El escándalo salió a la luz tras la revelación de un foro secreto dentro de la NSA, donde empleados discutían abiertamente temas relacionados con cirugías de reasignación de género, fetiches y actividades sexuales. La filtración llevó a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, a emitir un memorando exigiendo la identificación y despido de los involucrados, además de la revocación de sus credenciales de seguridad.
Sin embargo, el informante advierte que este chat es solo una muestra de un problema más profundo. Según su testimonio, activistas trans han logrado ocupar posiciones clave dentro de la NSA, utilizando su influencia para imponer reeducación ideológica y presionar a los empleados a participar en entrenamientos sobre “privilegios” y “lenguaje inclusivo”.
Además, la ideologización ha comenzado a afectar las operaciones de la agencia. Algunos analistas se han negado a reportar información relevante por considerar que usar el nombre real de un adversario sería “deadnaming”, una postura que, según el informante, compromete directamente la seguridad nacional.
El problema no se limita a la cuestión trans. Según las filtraciones, estos grupos también han promovido una agenda abiertamente marxista, con posturas contrarias al capitalismo y a valores tradicionales. “Si alguien expresaba su desacuerdo, era inmediatamente tachado de ‘transfóbico’ o ‘racista’, lo que generó un ambiente de censura y miedo”, explica el informante.
Con la nueva directiva de Gabbard, se espera una purga de estos elementos dentro de la comunidad de inteligencia. No obstante, el informante advierte que la resistencia interna podría dificultar la implementación de las medidas. “Ojalá esto sea el comienzo de la recuperación de nuestras agencias, para que vuelvan a enfocarse en su verdadero propósito: la seguridad nacional”, concluyó.